miércoles, 10 de febrero de 2016

Papapancho en México


Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en Milenio Diario, 10 de febrero de 2016

El próximo viernes por la tarde, como ya todos sabemos, llegará Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, a México.

Los preparativos para su estancia en nuestro país han sido sonados y, en mi opinión, bastante exagerados. Y ha sido ya muy comentado y criticado el dispendio que representan.

Dos ejemplos. Uno, el del Gobierno de la Ciudad de México, al tapizar los espacios públicos de la capital con propaganda pagada con dinero público que da la bienvenida al Papa y le dice que “ésta es su casa”. Y al organizar una ceremonia masiva en el Zócalo para entregarle las llaves de la ciudad (que, según se comenta, normalmente se entregan en una ceremonia discreta en el Palacio de Gobierno). Por no hablar del cierre de calles y estaciones del Metro y Metrobús, la suspensión del paseo ciclista dominical sobre el Paseo de la Reforma (que se llama así, no “Avenida Paseo de la Reforma”) y el cierre de escuelas en el Centro Histórico.

Segundo ejemplo: el del Gobierno de Michoacán, que ha gastado en carísimos anuncios espectaculares, incluso en la Ciudad de México, anunciando que ese estado “recibe con el alma” al pontífice. Además, como reportó ayer Francisco García Davish en Milenio Diario, el uso de dinero del erario estatal para incluir el hashtag #PapaEnMorelia en la camiseta del equipo de futbol Monarcas, lo cual, además de violar la constitución, como todo uso de dinero público para promover eventos religiosos, contraviene también los códigos de ética de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) y de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), que obligan a los equipos de futbol a “mantener una posición neutral ante asuntos de carácter religioso o político”.

Vivimos, hay que recordarlo, en un Estado laico establecido por nuestra Constitución. Dicho laicismo es indispensable, como el especialista en religión Roberto Blancarte se ha cansado de explicar en su columna de los martes en ese mismo diario, para garantizar el trato equitativo del Estado hacia las distintas religiones presentes en el país (que son muchas, aunque la iglesia católica quiera hacer parecer que es la única) y hacia la creciente población no religiosa (de la cual este columnista orgullosamente forma parte).

Se ha tratado de justificar el gasto y promoción de la vista papal argumentando que “se trata de una visita de Estado”. No es así: ya las autoridades eclesiásticas han aclarado que es una visita pastoral. En todo caso, a ningún otro jefe de Estado se le ha dado un trato y una promoción similar, como tampoco –por suerte– a ningún otro líder religioso que haya visitado nuestro país.

El Estado laico y la separación iglesia-Estado son indispensables para cualquier democracia verdadera. En el caso mexicano, se trata también de una necesidad producto de nuestra historia: no olvidemos la guerra civil emprendida de 1926 a 1929 por los cristeros contra el gobierno, en protesta por las reformas para quitarle a la iglesia católica su enorme poder político y económico, y que produjo unos 250 mil muertes (como comparación, la guerra contra el narco entablada durante el gobierno de Felipe Calderón ha producido, de 2007 a la fecha, 185 mil muertos, según reporte de SinEmbargo.com, 6 de febrero de 2016).

El pensamiento religioso, basado en la fe, ha estado siempre reñido con el pensamiento crítico, basado en la evidencia y el razonamiento lógico. La educación religiosa valora el creer en algo sin necesidad de evidencias; el pensamiento crítico enseña a exigir razones para creer en algo. Por ello, la enseñanza de la religión es un obstáculo para el desarrollo del pensamiento crítico que requiere un ciudadano en una democracia –donde se espera que tome decisiones razonadas basadas en evidencia confiable– y para el fomento del pensamiento científico. No en balde el artículo tercero constitucional prohíbe la enseñanza religiosa en las escuelas públicas y exige una enseñanza basada “en los resultados del progreso científico”.

La visita del Papa Pancho, como cariñosamente le llaman muchos, puede ser un agradable suceso social. Lo preocupante es que sirva para promover una forma de pensamiento que se contrapone al pensamiento crítico que tanta falta hace en nuestro país. Preocupa, sobre todo, que dicha promoción se haga con dinero público de un Estado que, se supone, debiera ser rigurosamente laico.

¿Te gustó?
Compártelo en Twitter:
Compártelo en Facebook:

Contacto: mbonfil@unam.mx

Para recibir La ciencia por gusto cada semana
por correo electrónico, ¡suscríbete aqui!

6 comentarios:

Sergio N dijo...

Buenas noches doc. ya leí su libro "ciencia por gusto", me gustaría leer otros textos de Usted. ¿Cuál me recomienda?
y sí no es mucho pedirle, sabiendo de su disciplina que domina, ¿Con qué libro puedo iniciarme en la química?
ATTE.-
Sergio
Estudiante de prepa en Campeche

Wm Gille Moire dijo...

Bueno, ¿cuánto nos cuesta movilizar 10 mil soldados para que desfilen en honor a Los Héroes de la Patria, la Bandera, la República, la Soberanía y la Revolución? ¿Cuánto nos cuesta subsidiar a los partidos para honrar a la Democracia? ¿Cuánto nos cuestan los viajes del presidente y sus 500 acompañantes para pronunciar discursos que no interesan a nadie pero es en nombre de la Nación? Que ahora tengamos que pagarle el viaje al papaperón es nada comparado con lo que pagamos por todas esas Fantasmagorías Laicas y Seculares.

"El pensamiento religioso, basado en la fe, ha estado siempre reñido con el pensamiento crítico, basado en la evidencia y el razonamiento lógico."

Pues no; más bien lo contrario. Ya hay muchos historiadores que lo afirman. Incluso historiadores ATEOS:

http://historyforatheists.blogspot.mx/2015/10/why-history-for-atheists.html

http://armariummagnus.blogspot.com.au/2009/10/gods-philosophers-how-medieval-world.html

JOSE LUIS ARREOLA dijo...

Se supone que es un blog de divulgación científica pero el autor no pierde oportunidad para convertirlo en un medio de propaganda ideológica. Su comentario sobre la guerra cristera está totalmente equivocado y muestra una franca ignorancia o mala fe (o ambas cosas) sobre ese suceso histórico.

Wm Gille Moire dijo...

"El Estado laico y la separación iglesia-Estado son indispensables para cualquier democracia verdadera."

¿"Democracia verdadera"? ¿Qué es eso? Es quitar a los curas y poner a... ¿a quién, o a quiénes? ¿Al proletariado? ¿A los científicos? (¿a cuáles sí y a cuáles no?) ¿A los empresarios? (ídem)... Si la respuesta es "al pueblo" (o sus equivalentes: "la sociedad, la nación, todos, el 50%+1, etc"), ya sabemos que eso no es cierto: en la realidad no manda el pueblo, mandan los políticos más vivos ("la peor calamidad del siglo 20", así los llamó Paul Johnson). Entonces ¿qué es la democracia "verdadera"? Respuesta: sólo una palabra hueca, una para quedar bien no diciendo nada.

Pero el culpable de la democratitis no es Martín: es Rousseau. Todos hemos caído en sus engaños (me too). Por suerte tenemos a Isahiah Berlin: http://mx.casadellibro.com/libro-la-traicion-de-la-libertad-seis-enemigos-de-la-libertad-humana/9789681670849/993578

Aquí una reseña: http://www.ort.edu.uy/facs/pdf/documentodeinvestigacion52.pdf


"En el caso mexicano, se trata también de una necesidad producto de nuestra historia"

¿"Necesidad de la historia"? Huele a metafísica marxista y hegeliana. Necesario ¿para quién? Sin duda, para el presidente Calles: le era muy necesario someter a los curas para tener él el control. ¿Necesario para la democracia? Volvemos a lo mismo: quitamos a los curas y ponemos ¿a quiénes? ¿Necesario para el progreso? Pero para el progreso ¿de quién? La Iglesia nunca se ha opuesto a la ciencia o a la tecnología (excepto en la imaginación de jacobinos, masones, marxistas y ahora los "nuevos ateos"). Al revés, la Iglesia ha fundado montones de escuelas y universidades donde se imparten ciencia y tecnología (sin mencionar la larga lista de científicos y premios Nobel católicos o cristianos en general).

La verdad, pura y simple, es que es el capitalismo el que nos va a sacar de jodidos. No gracias a la democracia, sino A PESAR de la democracia. Y ahora, también a pesar de Pancho I.

José María Hdz dijo...

Mi estimado Martin, sinceramente creo que este tipo de entradas tuyas son muy negativas. Hay algunas que ameritan ser negativas cuando el Papa o personajes famosos en la iglesia hacen declaraciones escupidas y/o peligrosas para aquellos que creen en Dios, pero en este caso, creo que hasta tú puedes ver consecuencias positivas de que el Papa visite México.
¿Por qué no nos hablas de la derrama económica gracias a esta visita? ¿Por qué no nos hablas de la crítica de Fancisco a los políticos mexicanos?
Incluso hay temas científicos que pudieras abordar, se me ocurre así de bote pronto los efectos de los placebos, y mencionar como la visita del papa puede actuar como un placebo para el ánimo de las personas.
Tú sabes que soy ateo, me viene y me va la visita del papa, pero creo que criticar a cada oportunidad, demerita la intención del blog.

Un abrazo. Saludos.

Salvador JMJ dijo...

Dr. Por esta entrada se va ir directo al apretado hades... es sarcasmo.

Lo felicito por su blog.