miércoles, 17 de mayo de 2006

Ciencia, religión y democracia

Ciencia, religión y democracia

Martín Bonfil Olivera

Hace unos días asistí al simposio anual sobre la democracia que organiza la Kent State University, de Kent, Ohio. El tema fueron las relaciones entre ciencia y religión en una sociedad democrática.

El simposio conmemora los hechos ocurridos el 4 de mayo de 1970, cuando 4 estudiantes murieron asesinados por miembros de la Guardia Nacional estadounidense (la misma que patrullará la frontera con México), en medio de fuertes disturbios en protesta contra la guerra de Vietnam. Para convertir esa amarga experiencia en algo positivo, la universidad creó un Centro para el Manejo de Conflictos y el Simposio sobre Democracia, con el lema “Indagar, aprender, reflexionar”.

Y precisamente la reflexión sobre las relaciones entre ciencia y religión es urgente en la sociedad estadounidense, que enfrenta fuertes discusiones respecto a la educación científica. El intento de grupos fundamentalistas religiosos por imponer ideas creacionistas en las clases de biología, y descalificar la enseñanza de la teoría de la evolución por selección natural (columna vertebral de toda la biología) es el mejor ejemplo.

Durante el simposio se discutieron los problemas que surgen cuando el respeto que toda sociedad democrática debe garantizar a las creencias, valores y formas de comportamiento individuales o colectivas entra en conflicto con la convicción, también profundamente democrática, de que todo individuo debe recibir la mejor educación posible, incluyendo el conocimiento científico actualmente aceptado, sin importar si éste contradice creencias religiosas o de otro tipo.

En nuestro país el creacionismo no es problema, pero la enseñanza básica no está exenta de disputas. El artículo 3º constitucional expresamente excluye la religión de la enseñanza oficial, y exige la inclusión de la ciencia. Esto es resultado de nuestra historia, especialmente de la guerra de reforma y el conflicto cristero, en los dos siglos pasados. No es casual que la ciencia haya quedado incluida en la Constitución y la religión no; la primera ha demostrado ser parte del bagaje cultural con el que todo ciudadano debe contar para ser plenamente libre, mientras que la segunda, sin disminuir su importancia, ha mostrado encajar mejor en la esfera de lo privado.

Son temas que se siguen discutiendo, sin duda. Será interesante ver qué rumbo toma la política educativa en el próximo sexenio.

comentarios: mbonfil@servidor.unam.mx

1 comentario:

Disfot dijo...

Pienso que la politica educativa seguira igual que hasta hoy, es decir, como inexistente; quizas puedan vislumbrarse algunas acciones según quien gane.

Si resulta electo AMLO entonces es posible que se funden instituciones de nivel medio superior y superior en todos los estados bajo los mismos lineaminetos con que se fundaron en el Distrito Federal bajo el gobierno del PRD capitalino, mas escuelas son una válvula de escape para liberar la presion de los grupos de jovenes sin opciones educativas, no es malo, pero tampoco es una "politica", quizas hubiera alguna sorpresa ya que por lo menos en apariencia destacados intelectuales estan del lado de este candidato, pero no veo a ninguno de ellos como forjador de una politica educativa real y funcional.

Si resultara electo el Sr. Calderon, es previsible que se continuara privilegiando la educacion particular aun cuando esta sea de calidad "patito", como ha ocurrido durante este sexenio, en donde florecen las "universidades" privadas, tambien es posible que se concedan mas facilidades o beneficios a los colegios católicos, pues los niños Calderón son alumnos del colegio de monjas "Asunción", por lo menos esa escuela contara seguramente con algun trato preferencial

En el improbable caso de llegar a la silla el Sr. Madrazo ahi si no creo que hubiese cambio alguno, todo se mantendria mas o menos igual y solo veriamos algun tipo de accion en el caso de algun lio estudiantil, pues en algo habria de ser coherente D. Roberto

De los otros tres candidatos (incluyo al ninguneado Dr. Simi)mejor ni hablamos....

En otro orden de ideas creo que la contradicción ( aunque sea democrática) no se termina con ninguna politica educativa, demasiados factores influyen en las creencias como para pensar que esa contradiccion pueda resolverse, a fin de cuentas esa contradiccion solo se desvanece mediante el ejercicio de una decision personal, es decir a un cientifico solo le queda el recurso de renunciar a su religion o de renunciar a su ciencia para no caer en contradicciones.