miércoles, 14 de abril de 2010

Hadrones, ¿para qué?

Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

Publicado en
Milenio Diario, 14 de abril de 2010

Para Ana Paula Ordorica, en deuda

Mucho se ha hablado del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), el gigantesco acelerador de partículas construido en la frontera franco-suiza por la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN –aquí las siglas son en francés–, en la que participan 20 países), que el pasado 30 de marzo logró con éxito sus primeras colisiones de protones, las más energéticas (7 billones de electronvolts) producidas por el ser humano.
Se trata del aparato científico más grande y caro de la historia: costó 10 mil millones de dólares y diez años de trabajo, con la participación de miles de científicos.

¿Para qué gastar tanto dinero y esfuerzo en hacer chocar partículas invisibles (los hadrones, como los protones y los neutrones, están formados por cuarks, a diferencia de los leptones, por ejemplo los electrones, que son realmente fundamentales)? ¿Vale la pena gastar tanto en ciencia básica?

Los fines directos de este proyecto son investigar las condiciones del universo unas fracciones de segundo después del big bang; tratar de producir el bosón de Higgs, partícula que podría explicar por qué la materia tiene masa; explorar la posibilidad de que el espacio tenga más dimensiones de las tres que conocemos, y otros temas. Todo esto puede parecer muy abstruso: son las fronteras de la ciencia física. Estamos explorando los misterios últimos del universo físico, y esto por sí mismo tiene un valor (como lo tienen, también, las artes y las humanidades, a las que apoyamos sin cuestionar).

Pero además de descubrir, la ciencia básica ofrece otros beneficios.

Proyectos como el LHC producen una tremenda derrama tecnológica. Baste recordar que la World Wide Web, o WWW, en la que gran parte de la población mundial vive la parte virtual de su vida, fue creada precisamente en la CERN, simplemente porque les servía para hacer mejor sus labores de investigación. Muchos otros descubrimientos de ciencia básica han revolucionado, a través de desarrollos tecnológicos derivados, nuestra vida diaria: la electricidad, por ejemplo, o los transistores, que no existirían sin la mecánica cuántica.

Sólo que la ciencia, a diferencia de lo que sucede en una empresa, no puede producir estos desarrollos bajo pedido: funciona de manera aleatoria. Hay que desarrollar mucha ciencia básica, en muchas direcciones, para que de vez en cuando surja conocimiento cuyas aplicaciones cambien nuestra vida. Esa es la diferencia entre países de primer y tercer mundo: unos apoyan la ciencia amplia y libremente; los otros no.

Y los grandes proyectos científicos tienen también una importante derrama intelectual: capacitan expertos que luego llevan sus conocimientos a la industria y a la academia, lo cual enriquece al país.

En última instancia, el poder participar en estos proyectos –como lo hizo México, así fuera en modesta medida, aportando dinero y científicos–, demuestra que nuestra ciencia está a la altura, si no en cantidad, sí en calidad, de la que se realiza en países más avanzados. No es poca cosa.
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8 comentarios:

J. Vicente Hernández-Hernández dijo...

Esto me recuerda uno de los capítulos de "El mundo y sus demonios" en donde Sagan nos habla del buen "dafty" (James Maxwell). Alguien a finales del siglo XIX bien pudo haberse preguntado, ¿para que diablos sirven esas cuatro ecuaciones tan complicadas?

Y 130 años después tenemos "solo algunas" aplicaciones.

Saludos

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Tocayo: la ciencia es conocimiento, y la tecnologia, conocimiento aplicado.La diferencia, obvio, es la aplicacion... para una cultura con cortedad de miras, eso implica toda la diferencia del mundo.

Si para sacar la cartera, siempre precede la pregunta "¿y para que sirve eso?" es muy dificil impulsar un GENUINO interes por conocer. No conocer con un PARA QUE, no utilitario, sino EN SI MISMO. Conocer por conocer, por el gusto de saber. Como nacemos, pues. ¿los niños se preguntan para que sirve un insectito? no, sencillamente se emboban, se abstraen ante la maravilla de un ser perfecto en si mismo. ¿no hay mejor expresion de la curiosidad humana que esta, conocer por conocer, y no solo hacerlo, sino DISFRUTAR HACIENDOLO. Ya cuando uno crece, quein sabe que pasa que a todo hay que verle la utilidad, la conveniencia, el interes. Y ESA MEZQUINDAD no solo la vemos en ciencia si o ciecnia no. Esa aqui en nuestro pais la conocemos muy bien.

Yo creo que las grandes aventuras humanas, el impulso de emprenderlas, solo por hacerlas, porque si, se reflejan en dos frases muy conocidas de nuestro tiempo (sorry por su origen religioso, pero vienen bien a cuento): como enfocar nuestra curiosidad y nuestro asombro por los conocimientos nuevos? "SED COMO NIÑOS"... y por que carambas emprender un camino dificil, largo, costoso, para conocer un poco mas; por que? "POR QUE SUBE MAHOMA LA MONTAÑA? PORQUE ESTA AHI"

Adrián Robles dijo...

Estoy escuchando podcasts viejos de “The skeptics guide to the universe” (el cual recomiendo, en caso de que no lo escuchen), en el episodio 164 una de las personas mencionó que el CERN, debido a que el LHC va a generar un gigabyte de datos cada segundo, tuvieron que crear métodos para guardar y distribuir esta cantidad masiva de datos a través de la red, a este método le llaman “the grid”, a la cual algunos la consideran como la siguiente generación de Internet que va a ser 10,000 veces mas rápido que la mayoría de las conexiones de banda ancha.

También dijeron una cita de Stephen Hawking Stephen Hawking que me gustó mucho: "Both the LHC and the Space program are vital if the human race is not to stultify and eventually die out. Together they cost less than one tenth of a per cent of world GDP. If the human race can not afford this, then it doesn't deserve the epithet 'human'."

Ribozyme dijo...

Oye, Martín, ya nos habíamos acostumbrado a que tus posts levantaran revuelo y provocaran largas cadenas de comentarios. Quizás este se ha visto tranquilo porque la situación que pinta está más lejos de casa.

Cuando veo una fuerte tendencia del gobierno (y del común de la gente) mexicano de apoyar sobre todo a la investigación aplicada ("que investiguen algo que sirva para algo"), siempre pienso en lo que le he contestado a algunos cuando me han preguntado sobre algunos de los proyectos en los que he trabajado, "¿Y eso para qué sirve?". "Si supiéramos de antemano que las cosas van a salir como creemos, que vamos a tener resultados completamente predecibles, no necesitaríamos hacer investigación". Es decir, que mucha de la investigación aplicada no garantiza aplicaciones y que alguna de la investigación básica enfocada a asuntos considerados esotéricos por la mayoría nos puede abrir puertas a panoramas insospechados de la tecnología. Además, coincido con Luis Martín, (¡Ya se nos está volviendo costumbre!), el conocimiento es valioso por sí mismo (de la misma manera que lo es la belleza, lo que justifica completamente a las artes). Ésta última es mi postura personal, pero siempre que tiene uno que pedir dinero para hacer investigación (que, como tú sabes, es carísima, y algo que ni las mismas universidades tienen muchos recursos para apoyar), tiene que dorarle uno la píldora a los organismos proveedores de fondos y darle un ángulo a la investigación que le dé esperanzas de aplicaciones prácticas visibles en un futuro no muy distante (que, como ya dije, nunca se garantizan, pero los organismos gubernamentales se empeñan en pedirlo).

Martín Bonfil Olivera dijo...

Bueno, ¡no todas las columnas (porque recduerden que estos posts son originalmente columnas de periódico) pueden levantar revuelo!

¡Pero lo que sí me preocupa es que Luis Tocayo y estén coincidiendo tan a menudo!

saludos
Martín

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Jajaja, lo que es cierto, es que NADA ES PARA SIEMPRE, jeje, la coincidencia con Ribozyme (saludos) al rato, ya lo veran, se nos vuelven pastelazos. Pero como dice el buen Javier Solorzano, "¡viva la polemica!" al fin de ella aprendemos...

Mas bien yo como que me siento en la dimension desconocida (jeje)

Saludos conciliadores a todos

natalia_paperblog dijo...

Hola Martín,

Buenos días. Soy Natalia, Responsable de Comunicación de Paperblog. Quisiera disculparme por dejarte un comentario así, pero no he encontrado otra manera de contactarte. Tras haber descubierto "La ciencia por gusto", me pongo en contacto contigo para invitarte a conocer el proyecto Paperblog, http://es.paperblog.com, un nuevo servicio de periodismo ciudadano. Paperblog es una plataforma digital de difusión cuya misión es identificar y dar a conocer los mejores artículos de los blogs inscritos, que sino, se diluyen entre la masa de información antes de llegar a los oportunos lectores.

Si el concepto te interesa, anímate a proponer tu blog, creo que tus artículos resultarían muy interesantes para los lectores de "Ciencia". Si así fuese, los contenidos serían los mismos que los tu blog, asociados al autor original : acompañados de tu nombre/seudónimo, ficha de perfil y varios vínculos hacia el blog.

Espero que te motive el proyecto que iniciamos en Enero con tanta ilusión. Échale un ojo y mientras, no dudes en escribirme para conocer más detalles.

Feliz fin de semana,
Natalia natalia @ paperblog.com
Responsable Comunicación Paperblog

NoVus dijo...
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