miércoles, 16 de febrero de 2011

Divulgación y academia

Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en 
Milenio Diario, 16 de febrero de 2011


Que la ciencia es importante, nadie lo duda. No sólo nos ha proporcionado, a través del conocimiento que produce, y de la aplicación de éste, los innumerables avances que definen la vida moderna y mejoran constantemente nuestras posibilidades y nivel de vida. También nos otorga, como especie, el poder de destruirnos y destruir nuestro planeta.

Menos conocido es que la ciencia es también interesante: incluso, cuando se la logra conocer con suficiente detalle, fascinante, apasionante. Parte importantísima de la labor del divulgador científico es despertar, en el público no especialista, ese asombro por la ciencia que puede ser la llave de un interés más profundo.

¿Y por qué debe divulgarse la ciencia? Nuevamente, cada vez queda más claro que el conocimiento es poder, y por tanto, debe democratizarse: la ciencia es demasiado importante para estar sólo en manos de los científicos. Pero también, la ciencia es una de las creaciones humanas más complejas, y todo ciudadano tiene derecho a acceder a ella, así como lo tiene a acceder a las artes y el resto de la cultura. Sobre todo cuando la actividad científica es pagada con dinero público proveniente de nuestros impuestos.

Si bien se puede hablar de divulgación científica desde los tiempos de Galileo, el Renacimiento, la Ilustración y, en América, la Colonia, en México la divulgación científica moderna se ha desarrollado más intensamente en los últimos 40 años, especialmente en la UNAM, pero con una influencia que ha ido trascendiendo a todo el país e incluso en el ámbito iberoamericano.

Actualmente, esta especialidad ha llegado al punto en que ha requerido profesionalizarse y volverse más académica. Se han desarrollado cursos, diplomados, posgrados, congresos e investigación sobre este tema (aunque algunas autoridades institucionales desprecien esta tendencia, por considerar que la divulgación científica es una mera técnica que cualquiera puede hacer sobre las rodillas).

Lo que no había habido es un libro de texto que sintetizara el conocimiento actual sobre este campo, tanto el que se maneja en la comunidad internacional de divulgadores como el que se ha generado en décadas de trabajo en nuestro país.

Por ello, es de celebrar la aparición del libro Introducción a la comunicación escrita de la ciencia (Universidad Veracruzana, 2010), de Ana María Sánchez Mora, física, divulgadora y académica de la UNAM que ha sido una de las personas que más ha reflexionado sobre la divulgación científica en nuestro país.

Este columnista tendrá el honor de presentar el libro el próximo jueves 17 de febrero. La cita es en la Librería Bonilla (Miquel Ángel de Quevedo 477, Col. Romero de Terreros, Coyoacán) a las 19:00. Quedan ustedes invitados.


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8 comentarios:

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Pues excelente. Si bien lo que la ciencia aplicada (tecnologia) ha logrado es una maravilla, la ciencia por si misma, el conocimiento DEL UNIVERSO, es algo que debe ser cultivado.

Es exactamente como lo dices, Tocayo, patrimonio humano. Y la curiosidad por saber, por entender, todo lo que nos rodea, está muy enraizado en nuestra estirpe.

Deberiamos atender mas esa tendencia nuestra a querer saber mas, al menos tanto como atendemos el tener mas dinero, o algunos el tener mas jerarquia, o tener mas comodidades. la intensa concentracion de un niñito al descubrir un insecto entre la hierba... nunca deberiamos de perder eso.

Suerte en su presentacion, desde aca de Guadalajara la bella, muchas porras.

Elias dijo...

¿A partir de cuando estará a la venta? Se adquirirá en las librerías comunes? (Librería de Cristal, por ejemplo) ¿Se puede adquirir en la librería de la UAA?

Me interesa leerlo y si me convence, comprar varios para regalárselos a mis compañeros.

Saludos

Anónimo dijo...

Yo no se por qué, pero a mí la ciencia me parece aburridisima y sin embargo está ubicada dentro de las cosas que más me interesan.

Matalote dijo...

Anonimo:
Asi es también la vida y el amor,
y tú eres casi un filósofo!
Bien!

Antonio dijo...

Se antoja un libro interesante. Voy a ver si lo tienen en la Gandi.

Un abrazo.

Ribozyme dijo...

Qué bueno que ya va a estar disponible ese libro. A mí me encantaría estudiar uno de los posgrados que mencionas, o aunque sea un curso, pero el DF me queda un tanto lejos. Al menos me queda esa opción.

Matalote dijo...

Martín:
Coincido con Ribozyme. A mí también me gustaría hacer un curso o diplomato de divulgación. He visto tu página web y se ve super interesante. pero asistir a las sesiones semanales es el gran problema. No existe la posibilidad de ampliar la cobertura del curso, ya sea el tuyo o el de Universum para adaptarlo a un sistema de módulos a distancia? Creo que sería muy interesante.

Qué te parece?

Matalote dijo...

Martín:
Me encantó conocerte.
Ya tengo el libro, está super!
Hasta pronto
M.