miércoles, 23 de diciembre de 2015

Vegetarianos, ideología y salud

Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en Milenio Diario, 23 de diciembre de 2015

La ciencia suele dar sorpresas. Muchas veces nos revela cosas que van en contra de nuestro sentido común. A veces profundamente en contra, como cuando la física cuántica nos mostró que las partículas pueden ser al mismo tiempo ondas, que no podemos conocer su posición de manera precisa al mismo tiempo que su velocidad, o que pueden pasar de un punto a otro sin transitar por el espacio intermedio.

Pero otras veces sólo se contradice el sentido común de forma moderada, como ocurre con frecuencia en las ciencias médicas (que son, por su propia naturaleza, y por la complejidad y variabilidad de su objeto de estudio, mucho menos tajantes, precisas y universales que las ciencias físicas). Por ejemplo, como cuando nos dice que comer carne puede ser dañino (pues, como se reveló hace algunos meses, aumenta el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer), que los suplementos vitamínicos son esencialmente inútiles, o cuando un estudio revela que la alimentación vegetariana (y probablemente también su variante más extrema, el veganismo) puede no ser benéfica para la salud, como se cree, e incluso pudiera ser dañina a largo plazo.

El estudio, realizado por un equipo de especialistas del Instituto de Medicina Social y Epidemiología de la Universidad Médica de Graz, en Austria, es ya viejo. Se publicó en febrero de 2014, hace casi dos años, en la revista PlosOne. Sin embargo, la discusión sobre el tema resurgió recientemente en foros y redes sociales de internet.

Se basó en datos de una encuesta de salud que hace el gobierno austriaco a sus ciudadanos cada 8 años. Los investigadores tomaron una muestra de mil 320 hombres y mujeres de diversas edades y situaciones socioeconómicas. Se estudiaron cuatro tipos de dieta: vegetariana, carnívora con alto consumo de frutas y verduras, carnívora con poca carne y carnívora con alto consumo de carne. Se analizó en cada uno de estos grupos su percepción subjetiva respecto a su salud, la presencia de incapacidades físicas o enfermedades crónicas, su riesgo de padecer enfermedades vasculares, la calidad de sus cuidados médicos (si se vacunan, si reciben cuidado médico regular, si se realizan estudios preventivos) y su calidad general de vida (que se mide con métodos estandarizados). Lo que se halló fue que, en resumen, los vegetarianos, aunque son menos obesos y consumen menos alcohol que los demás, tienden a ser menos saludables en general, pues padecían más de cáncer, alergias y padecimientos mentales que los otros grupos, y requerían más cuidado médico y tenían una menor calidad de vida.

Los detalles del estudio son complicados y no totalmente claros; la discusión que se ha dado desde que se publicó ha sido intensa. Pero a mí lo que me llamó la atención sobre todo fue el tipo de argumentos que se manejaron en internet. En general, los vegetarianos y veganos descalificaban el estudio, sosteniendo que sus resultados eran “basura” y rechazaban su validez. En cambio, quienes objetan el vegetarianismo lo veían como una “demostración” absoluta de lo inútil que es evitar el consumo de carne.

La realidad es que estos estudios, aunque son interesantes siempre y cuando estén bien hechos, nunca llegan a dar respuestas tajantes. Ni el consumir carne causa cáncer (aunque sí puede aumentar ligeramente el riesgo de padecerlo) ni el vegetarianismo protege contra las enfermedades, probablemente ni siquiera mejore la salud y quizá pueda perjudicarla (lo cual no sería sorpresivo, pues es un estilo de alimentación muy artificial que va en contra de nuestra naturaleza esencialmente omnívora).

¿Por qué entonces tanta discusión? Porque en el fondo se trata de temas ideológicos. Los vegetarianos y más aún los veganos parten de una idea que relaciona los productos de la actividad humana (lo “artificial”) con algo dañino, y lo “natural” con la salud (lo que no explico es por qué ven el comer carne como algo “artificial”). Los amantes de la carne, por el contrario, queremos justificar nuestro placer al masticar un filete arguyendo que “no puede” ser dañino, “porque siempre lo hemos hecho”.

Al final, la respuesta se encontraría, como suele ocurrir en temas de salud, en el justo medio: tomar en cuenta estos estudios (habrá que esperar a que nuevas investigaciones nos aclaren que tan confiables resultan ser los resultados del estudio austriaco) pero no caer en pánico; evitar los excesos y ejercer, sí, el sentido común. Desgraciadamente, eso no es noticia.

¡Feliz navidad!

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Contacto: mbonfil@unam.mx

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13 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que abordas el tema únicamente en cuestión de salud y no dices nada interesante importante o algo que no se haya dicho, sumando a eso que no tienes idea del veganismo y al parecer no tuviste ni la decencia de documentarte (cosa fundamental al escribir de algo que se te nota, no conoces ni una pizca). En fin más suerte a la próxima chaval.

Anónimo dijo...

Jajaja la física cuántica no existe, será la mecánica cuántica. Ya desde ahí se ve el nivel científico. Aunque uno no sea investigador es básico para la calidad cientifica citar estudios responsables, no conceptos new age vestidos de ciencia. Una búsqueda rápida en Google te puede dar mejor información en segundos. Suerte.

Anónimo dijo...

Cuando la ciencia les favorece, sacan corriendo estudios, falseados o no, de donde sea. Pero cuando la ciencia les da en la cara, venga corriendo los veganos a insultar sin aportar nada. Que asco ser vegano. u.u

Anónimo dijo...

¿Abordas únicamente el tema en cuestión de salud? Pues es la manera de abordarlo. Tu ideología es cosa tuya y no nos interesa a los demás. Menos si es insalubre. Si quieres matarte de hambre y tener carencias por tu ideología, bien por ti. A los demás déjanos vivir tranquilos y sanos.

Anónimo dijo...

Tu "cultura" vegana me deja patidifuso. ¿No existe la física cuántica? Se llama física o mecánica cuántica. Admite las dos acepciones. La única diferencia es que el término física cuántica abarca más la parte empirico-teórica que nos proporciona la evidencia,y la mecánica cuántica se encarga de desarrollar el constructo teórico que sirve de base para las teorías cuánticas.Si ese es tu nivel de cultura, apaga y vámonos.¿O era otro vano intento de desacreditar al contrario con mentiras? No sería de extrañar. Desde oír tonterías sectarias como que los simios son herbívoros y que el ser humano también lo es, cuando biológicamente somos omnívoros, hasta estupideces como que comer animales es algo inmoral. Ahora también no es "Física cuántica". Mejor busca la definición en internet y verás que te trae las dos.

Luis Tovar dijo...

Hola, Martín. Me gustaría aclarar una serie de puntos que mencionas en tu artículo, tratando de ser breve.

En primer lugar; el veganismo no es ninguna "variante" del vegetarianismo. El veganismo y el vegetarianismo son totalmente independientes. El vegetarianismo es sólo una dieta que rechaza los cuerpos de animales. En cambio, el veganismo es una posición moral que rechaza la explotación de animales nohumanos; obviamente asumir esta posición implica no consumir productos de origen animal; al igual que rechazar la explotación de seres humanos conlleva rechazar el canibalismo.

Segundo; una dieta completamente vegetal es saludable y apta para los seres humanos en todas las etapas y circunstancias de la vida. Así está reconocido por todas las asociaciones profesionales de nutrición y los organismos oficiales. Puedes consultar una lista en el siguiente enlace:

http://lluvia-con-truenos.blogspot.com.es/2014/10/estudios-acreditativos-de-la-viabilidad.html

Ese estudio austriaco que que señalas presenta importantes problemas de metodología e interpretación. Por ejemplo: confunde vegetarianos y veganos, cuando son dos grupos distintos. Precisamente ese estudio tuvo repercusión porque es la primera vez que se encuentra que quienes llevan una dieta vegetal tengan una peor calidad de salud. Lo normal hasta ahora sido justamente lo contrario. De todos modos, la salud no tiene que ver sólo con la dieta sino con muchos otros factores añadidos. Además, los veganos en concreto no rechazamos comer animales por salud sino por ética.

Tercero; es erróneo afirmar que: ´los vegetarianos y más aún los veganos parten de una idea que relaciona los productos de la actividad humana (lo “artificial”) con algo dañino, y lo “natural” con la salud´. Esto no es cierto. Ni los vegetarianos ni tampoco los veganos defienden por definición tal idea. Pudiera ser que haya algunos individuos que a título personal lo crean, pero esa idea no está de ninguna forma o modo en el ideario del veganismo. El veganismo rechaza la explotación de animales nohumanos por inmoral, pero no rechaza de ninguna forma lo artificial ni identifica lo natural con lo bueno. Esa idea no está en los textos fundacionales del veganismo ni en las ideas que difundimos. Para muestra, un ejemplo:

http://filosofiavegana.blogspot.com.es/2013/11/una-aclaracion-acerca-de-lo-natural-y.html

Cuarto; me resulta un tanto incoherente, e increíble, que desprecies la alimentación vegetal alegando que supuestamente es "artificial", después de haber criticado el uso fraudulento del concepto de artificial como algo intrínsecamente dañino. Por favor, estás diciendo que comer sólo vegetales no es bueno porque es "artificial". Me parece que quizás no te has tomado tiempo para pensar bien lo que estás diciendo.

Por otro lado, el hecho de que seamos omnívoros no nos obliga en ningún sentido a tener que comer animales. Del mismo modo que tampoco nos obliga a comer humanos, que están hechos de carne. Que seamos omnívoros no significa que tengamos que comer animales; sólo significa que podemos hacerlo. Igual que podemos comer humanos. Pero no quiere decir que tengamos que hacerlo. Ni menos aún lo justifica moralmente.

Un saludo.

Nono dijo...

Y también me permito dudar sobre el contenido del término omnívoro. ¿No será otra argucia de los humanos para justificar el derecho a apropiarse de todo y engullirlo? ¿Hay acaso en la naturaleza otras especies omnívoras? No hace falta ser muy lúcido para comprender que cada organismo está adaptado morfológica y fisiológicamente a un tipo de dieta, que puede ser más o menos variada. Pero es bien sabido que digerir materia vegetal es un proceso muy distinto al de digerir animales. No quiero extenderme, pero resulta obvio que los órganos de uno y otros difieren claramente. En realidad hay abundancia de artículos y publicaciones que pretenden con distintos argumentos justificar el canibalismo y convencernos que somos parte de la fauna cadavérica. Este artículo en particular, es de los más pobres que he leído y no agrega nada.

Relevo Orcid dijo...

Este es un tema de mucha discusión. Pero está bien leerlo desde varios puntos de vista.

Emmanuel Cuéllar dijo...

Los omnívoros incluyen a mamíferos como los osos pardos, mofetas rayadas y los mapaches y aves como los cuervos, urracas azules y pájaros carpinteros. Debido a que comen plantas y animales, los animales omnívoros sobreviven bien en muchos entornos... de eso va la evolución, ¿no?, de adaptarse, o corríjanme si me equivoco...
La evidencia señala que los antepasados evolutivos del ser humano eran carnívoros, y que evolucionamos gracias a la cocción de los alimentos, ya que pudimos superar la limitación metabólica (mientras que los Paranthropus se extinguieron por tener una dieta vegetariana). Interesante artículo.

Jorge Alex Laris Pardo dijo...

Pues sí, puede ser cierto que una dieta vegana no es muy buena para la salud. Lo de la dieta vegetariana me causa más conflicto, pues he oído de otros estudios sobre esperanzas de vida que postulan a los omnívoros moderados y los vegetarianos como los dos grupos humanos que más viven. Aun así, también podría ser cierto.

De cualquier forma, creo que hay algo que no estás teniendo muy claro y que ya ha sido abordado a mayor profundidad en otros comentarios, y es que, si bien puede ser cierto que hay algunas personas que se vuelven veganas o vegetarianas por razones de salud, la mayoría de las que he oído lo hacen por cuestiones morales.

Personalmente yo llevo una dieta primordialmente vegetariana con alguno que otro consumo de pescado aquí y allá. Yo veo dos problemas con el consumo de carne actual: en primer lugar, es insostenible para una población de 7 mil millones de personas querer comer una vez al día algún producto animal o incluso en muchas ocasiones más de una vez al día. Cada kilogramo de carne requiere alimentar a un animal con varios kilogramos de vegetales y litros de agua. Así que el consumo de carne es poco eficiente.

El segundo problema es la manera en que se trata a los animales en las granjas-industriales. Se les da un trato repulsivo, lo cual incluye a las gallinas ponedoras de huevo y a las vacas lecheras. No es que consumir huevo o leche per se esté mal (según mi perspectiva) lo que está mal es la manera en que maltratamos a los animales. Aceptar este hecho nos obliga como consumidores a rechazar los productos de aquellas industrias (cómo en el caso humano nos obliga a rechazar los productos de las industrias que no respetan los derechos laborales de sus trabajadores). Claro que las granjas que dan un trato amable a las gallinas y las vacas producen mucho menos producto, por lo cual también nos vemos obligados a moderar nuestro consumo de productos animales. Eh aquí una ejercicio mental. Es contradictorio estar en contra de las corridas de toros y al mismo tiempo comer productos lácteos o carne ovinos, pues si bien un toro de libia tiene una muerte horrible y sin sentido, la mayor parte de ellos lleva vidas de calidad y bastante tranquilas. Por otro lado, las vacas en las industrias tienen una vida de sufrimiento, desde que nacen hasta que mueren.

El no haber abordado estos temas hacia el final de tu artículo hace que tu entrada sea bastante deficiente.

Saludos.

Martín Bonfil Olivera dijo...

¡vaya, hace mucho que este blog no tenía tan abunantes comentarios!

Lástima que muchos sean anónimos: se hace uno bolas para entender la discusión que se traen.

Es bastante evidente que el vegetarianismo y veganismo son temas ideológicamente muy cargados, lo cual se nota en lo violento de varias de las respuestas/ataques.

Disfruten sus hierbas, si quieren. Déjennos disfrutar nuestra carne, si queremos. Más allá de eso, dejemos de lado los fanatismos.

Jorge Alex Laris Pardo dijo...

Martín, yo siempre te he tenido en alta estima pero ese comentario habla muy mal de ti. Se que hubieron comentarios violentos, pero ciertamente hubieron otros razonables. Saludos.

Anónimo dijo...

Mucha gente comenta cosas poniendo palabras o ideas que el autor no citó. Por piedad léan bien y desapasionadamente el artículo. No se trata de moralidad sino de racionalidad, objetividad y epistemología.